El desierto de Australia esconde una red de cuevas de hasta 150 metros de profundidad
29/09/202629 de septiembre de 2026-Victoria Bianco
Australia
Durante años, unas zanjas largas y poco profundas de la llanura de Nullarbor parecían cauces de ríos antiguos. Un estudio publicado en septiembre de 2026 muestra que son la marca en superficie de cuevas gigantes que se derrumbaron bajo la roca caliza. El hallazgo cambia cómo se buscan cavidades ocultas y abre una pista para explorar Marte.
Respuesta rápida: ¿qué se descubrió en Nullarbor?
- Qué son: cinco zanjas alargadas que parecían ríos secos son en realidad depresiones causadas por el colapso de cuevas profundas.
- Cómo se sabe: el equipo combinó mapas topográficos, geofísica, registros de cuevas y análisis de sedimentos.
- Qué tan profundas son las cuevas: los reportes sobre el estudio hablan de cavidades de entre 50 y 150 metros bajo la superficie.
- Dónde se publicó: en la revista Communications Earth & Environment, con el título “Subdued surface expression of deep cave collapse”.
- Por qué importa: el método sirve para detectar cuevas ocultas en otros desiertos y para interpretar depresiones en Marte.

¿Qué es la llanura de Nullarbor?
Es una plataforma de roca caliza en el sur de Australia, entre el Gran Desierto de Victoria y la costa de la Gran Bahía Australiana. Se trata de una extensión árida, plana y casi sin árboles que existe desde hace más de 14 millones de años. Su nombre viene del latín nullus arbor, “sin árboles”.
Datos clave:
- Superficie: más de 200.000 km², una de las mayores plataformas de carbonato expuestas del planeta.
- Tipo de roca: caliza, un material que el agua subterránea disuelve con facilidad y que da lugar a paisajes kársticos (cuevas, dolinas, sumideros).
- Clima: árido, con muy poca lluvia y vegetación escasa.
- Aspecto: una planicie aparentemente monótona, donde los relieves suaves son casi invisibles a simple vista.
Ejemplo práctico: imagina un terreno tan plano que una depresión de 9 metros de profundidad repartida a lo largo de 20 kilómetros no se nota al caminar. Solo se ve bien desde el aire o con modelos digitales.
¿Qué eran las zanjas que confundieron a los científicos?
En el borde de la llanura hay cinco depresiones alargadas con orientación norte-sur. Las examinadas son los sistemas Abrakurrie, Wombat, Koonalda, Yangoonabie y Yalata. Miden entre unos 7 y unos 28 kilómetros de largo.
Sus características, según el estudio:
- Largo: desde varios kilómetros hasta más de 20 km en la mayoría de los casos.
- Ancho: entre 100 y 500 metros.
- Profundidad: entre uno y nueve metros, lo que las vuelve difíciles de identificar en el terreno.
- Origen aparente: parecen antiguos cauces fluviales.
¿Por qué no eran ríos?
Ese fue el punto de partida de la investigación. Matej Lipar, primer autor del estudio, explicó que las zanjas se parecen a canales de río, pero empiezan y terminan de forma abrupta.
Las pruebas contra la hipótesis del río:
- No forman una red de drenaje: no se conectan en un sistema normal ni tienen afluentes o cuencas de captación aguas arriba.
- No hay transporte de sedimentos río abajo: los depósitos no muestran señales de flujo canalizado.
- El relleno cuenta otra historia: limo y arcilla en las zonas más profundas y arena en las superiores, una secuencia que no corresponde a un sistema fluvial típico.
- Alineación con cuevas: las depresiones coinciden con cuevas mapeadas y dolinas de colapso.
Ejemplo práctico: un río real tiene una cabecera, un cauce que se ensancha y una desembocadura. Estas zanjas se cortan y reaparecen, como huellas de una tela que se hundió por partes.
¿Cómo lo investigaron? Las cinco técnicas del estudio
Las conclusiones no salen de una sola medición sino de la suma de varias.
- Morfometría: se crearon modelos digitales del terreno con las diferencias de altura exageradas para delimitar las zanjas.
- Tomografía de resistividad eléctrica (ERT): mide qué tan bien conduce electricidad el subsuelo. Las zanjas se ubican sobre zonas de baja resistividad que se extienden en vertical.
- Sismología pasiva: detectó roca menos consolidada o más fracturada bajo el eje de las zanjas.
- Registros de cuevas y exposiciones en acantilados: las estructuras proyectadas coinciden con estratos deformados visibles en los acantilados.
- Sedimentología: análisis de los materiales que rellenan las depresiones.
Cómo entender la ERT en una frase: es como una ecografía del suelo. Las zonas fracturadas o rellenas de sedimento conducen mejor la electricidad que la caliza compacta, y eso las delata.
Clay Dam Cave: la “ventana” que confirmó la hipótesis
La prueba más clara está en Clay Dam Cave, una cueva a la que se accede por una dolina dentro de la zanja de Koonalda. Allí unos 20 metros de colapso expuesto muestran estratos hundidos y sedimentos que coinciden con lo que la geofísica había inferido.
Por qué fue decisiva:
- Permitió ver a simple vista lo que los instrumentos solo sugerían.
- Conectó lo que pasa bajo tierra con lo que se observa en superficie.
- Sirvió como caso de referencia para interpretar las otras zanjas.
¿Cómo se formaron las cuevas y cómo colapsaron?
Según los autores, las cavidades se formaron en calizas porosas por el movimiento del agua subterránea hacia la costa durante el Oligoceno y el Mioceno temprano. El proceso completo se resume así:
- Disolución: el agua subterránea disuelve la caliza y abre galerías.
- Descenso del nivel freático: las cuevas se vacían de agua.
- Debilitamiento del techo: sin el soporte del agua, la roca del techo se fractura.
- Colapso progresivo: los techos se derrumban poco a poco, el material superior se hunde y aparecen depresiones someras en superficie.
- Relleno: sedimentos rellenan la depresión con el tiempo.
Ejemplo práctico: es similar a lo que ocurre con un túnel de arena bajo una alfombra. Al desmoronarse el interior, la superficie se hunde con suavidad en vez de abrirse en un agujero.
¿Por qué las zanjas casi no se ven si las cuevas eran tan grandes?
Porque el hundimiento se propaga hacia arriba de forma gradual. El título del estudio habla de una expresión “atenuada” del colapso: la deformación se disipa en los metros superiores y en superficie queda solo una marca leve.
Una consecuencia práctica: cuando una zanja termina, aún puede haber una cueva sin colapsar, según Lipar. Eso ayuda a orientar la búsqueda de cavidades que nadie ha visto.
¿El proceso sigue activo?
Es probable. Que algunas zanjas estén fragmentadas sugiere que el proceso continúa y que podría haber más colapsos en el futuro. Esto no implica un riesgo inmediato para poblaciones, ya que la zona es muy poco habitada, pero es relevante para quienes hacen trabajo de campo, espeleología o infraestructura.
¿Qué dicen otros científicos?
Los especialistas ajenos al estudio consultados por Live Science respaldan la interpretación:
- Andrea Zerboni (Universidad de Milán): considera que los autores muestran de forma convincente que las depresiones son probablemente la expresión superficial del colapso progresivo de cavidades antiguas.
- Maximilian Dröllner (Universidad de Gotinga): señaló que el trabajo podría ayudar a identificar cuevas similares en otros lugares y a estudiar entornos potencialmente habitables en otros cuerpos planetarios.
¿Qué tiene que ver Marte?
Este es el ángulo que más interés genera y conviene explicarlo bien.
- El problema: las depresiones alargadas en Marte se han interpretado a menudo como tubos de lava colapsados.
- La novedad: el estudio muestra que estructuras parecidas pueden originarse por el colapso de sistemas subterráneos formados por procesos de alteración de tipo kárstico.
- Por qué importa para la vida: las cavidades subterráneas figuran entre los ambientes más prometedores para proteger rastros de vida pasada de la radiación, las temperaturas extremas y la erosión superficial.
Cuidado con el titular fácil: el estudio no afirma que haya cuevas o vida en Marte. Ofrece criterios para no confundir el origen de ciertas depresiones y, con ello, elegir mejor dónde mirar.
¿Ocurre en otros desiertos?
Sí. Zerboni apunta que rasgos similares se han visto en otros desiertos, como partes de la península arábiga, donde redes de cuevas colapsadas se reconocen como depresiones alargadas. Esto amplía el uso del método a otras regiones áridas del mundo, incluidas zonas de roca carbonatada en América Latina.
Preguntas frecuentes (FAQ)
¿Qué es la llanura de Nullarbor?
Es una plataforma de caliza de más de 200.000 km² en el sur de Australia, árida y casi sin árboles.
¿Qué descubrieron los investigadores?
Que cinco zanjas largas y poco profundas no son cauces de ríos, sino el resultado del colapso de cuevas profundas.
¿Qué profundidad tienen las cuevas?
Los reportes sobre el estudio mencionan cavidades de entre 50 y 150 metros bajo la superficie.
¿Quién lideró el estudio?
Matej Lipar, investigador del Instituto Geográfico Anton Melik (Eslovenia), con participación de Curtin University. Las fuentes consultadas citan a Curtin, no a “Corin”.
¿Dónde se publicó?
En Communications Earth & Environment, el 17 de septiembre de 2026.
¿Qué es Clay Dam Cave?
Una cueva accesible por una dolina dentro de la zanja de Koonalda, donde se ven unos 20 metros de estratos deformados que confirmaron el colapso.
¿Qué es la tomografía de resistividad eléctrica?
Una técnica geofísica que mide la conducción eléctrica del subsuelo para detectar zonas fracturadas o rellenas de sedimento.
¿Hay cuevas sin colapsar todavía?
Es posible. Según Lipar, donde una zanja termina puede haber una cueva intacta.
¿Sirve este hallazgo para Marte?
Aporta criterios para distinguir entre tubos de lava colapsados y colapsos de sistemas kársticos. No demuestra que existan cuevas marcianas de ese tipo.